Melgaço es genuinamente así… Señor de “una gran tranquilidad”, como así lo sintió el portugués José Saramago, Nobel de la Literatura. Y así es…

En Melgaço, la calma predomina, y  muchas veces deslumbra... Los vales, laderas y montañas que componen los paisajes del municipio son únicos y de rara belleza. Aquí muchos son los trillos que nos cantan y nos encantan.
La zona ribereña, donde se pueden apreciar las paletas multicolores de las viñas plantadas en esplendidos anfiteatros y a media encuesta, es también zona de paseo pedestre obligatoria. Los sonidos del agua, el chirriar de las aves, o la brisa del viento que parece componer música al tocar el follaje de los árboles, ajustan los acordes que armonizan todos los sentidos.
Caminadas por los caminos hacen parte de los placeres de quien ama la Naturaleza. Visítenos y conozca los caminos disponibles en los paisajes circundantes. Son muchas las alternativas de acuerdo con  su tiempo, su preparación  o grado de dificultad.

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