El punto de partida consistía en una propiedad con terreno de cultivo con viñedo y pinar, donde existía una vivienda en ruinas. El objetivo, sencillo, pasa, entonces, por dar nueva vida a un espacio, cuya esencia garantiza desde luego su éxito. Así, se ha iniciado la  recuperación y ampliación del patrimonio ya existente, de modo a adaptarlo a un emprendimiento de Agroturismo y aún a construir una bodega didáctica con un área reservada a la cata y valoración del Vino Albariño, ya que se trata de una finca dedicada a la viticultura.

La ampliación ha dado origen a un nuevo volumen, en diálogo con lo ya existente, en una relación de implantación en el terreno análogo, se encostando al muro del bancal inmediatamente abajo, se reproduciendo a volumetría y se respetando la escala y la tradición. Y se en el volumen recuperado – Casa Clérigo-  se mantiene el aparejo de piedra granítica y el tipo de teja, el nuevo volumen, la Casa das Vigotas, se distingue por su materialidad contemporánea, que enriquece el diálogo y la armonía del espacio, a través de un revestimiento de piezas pre-fabricadas, se reinventando la utilización de los pilares de los viñedos. Ya el interior de ambas las casas, acolchado con el  acogedor de la madera, contrasta con la dureza austera de la piedra exterior típicamente miñota.
Entre los dos edificios se genera una zona verde de ocio que corresponde a la cobertura vegetal de los espacios comunes, en un volumen imperceptible, solo denunciado por el gran vano abierto en el muro de piedra, donde se vislumbra el viñedo y la línea de agua existentes. El proyecto arquitectónico realizado prevé, de este modo, garantizar una mejor relación, desde la entrada del terreno, con el viñedo y el conjunto compuesto por los dos volúmenes que encuadran y valoran los bancales existentes, a través de la valoración y reinterpretación de las características originales de este secular territorio de las tierras de Melgaço.

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