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A Sur, imponente y único, rasga en el horizonte a partir de Melgaço, Parque Nacional Peneda-Gerês.
Único Parque Nacional en Portugal y consagrado por UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera.

Parque Nacional de la Peneda-Gerês que tiene un total de 70.290 hectáreas y abarca los distritos de Braga, Viana do Castelo y Vila Real, es un verdadero santuario de la Naturaleza que no va a querer perder.
Su prodigiosa belleza escénica y su elevado valor ecológico hacen de este parque una auténtica reserva de patrimonio natural, donde se pueden igualmente descubrir autenticidades de los inicios de la historia de la humanidad. De los monumentos megalíticos a los vestigios del dominio romano coexisten, en estas hectáreas y con la mano sabia de la Naturaleza, atracciones únicas que va a querer descubrir.
La vía romana que ligaba Brácara Augusta a Astorga, los puentes llenos de leyendas y misterios, los pueblos pintorescos que salpican el paisaje, las líneas de agua que envuelven los sentidos, una riqueza de flora y fauna incalculables y los recorridos pedestres son apenas algunas de las delicias de un territorio que permanece fiel y a todos que en él se encuentran. ¡Parta a su descubierta!

Melgaço es uno de los cinco municipios incluidos en el PNPG juntamente con Arcos de Valdevez, Montalegre, Ponte da Barca y Terras de Bouro, habiendo sido el primero a tener una estructura de apoyo al visitante del Parque, designada por Puerta de Lamas de Mouro.

Incluyendo la feligresía de Castro Laboreiro y Lamas de Mouro, la Puerta se dedica a recepción, recreo e información de los visitantes del PNPG en Melgaço que se tiende por un área con cerca de 10 hectáreas.

Bajo el lema del "Ordenamiento del territorio", la Puerta de Lamas de Mouro es compuesta por tres edificios construidos – el espacio de recepción e información, que además de un área expositiva cuenta con un auditorio, el Taller temático, equipado con una maqueta 3D interpretativa del territorio, aseos y un bar de apoyo al área de ocio, contando aún con diversos espacios al aire libre.

A lo largo de todo el año la Puerta de Lamas de Mouro desarrolla una serie de actividades, como el programa de educación ambiental, dirigido al público escolar, de acogida y orientación de grupos, para actividades relacionadas con caminadas, visitas patrimoniales y observación de la naturaleza, orientando aún los turistas en termos de alojamiento, gastronomía y cultura locales.

Puerta del PNPG en Lamas de Mouro

Porto Ribeiro

4960-170 MELGAÇO

Teléf. 927525124

portadelamas@cm-melgaco.pt

www.cm-melgaco.pt

HORARIO

Todos los días: 10h hasta 12h30m y de las 14h hasta 17h

En abril, mayo, junio y septiembre cierra a las 18h y en julio y agosto a las 19h

Ojo: El Taller Temático cierra los lunes

Fuente: CM Melgaço

En pleno corazón natural del municipio, en el Parque Natural de Peneda-Gerês y en el alto del monte que le da el nombre, la Vila de Castro Laboreiro, a 25km del centro Melgaço, es uno de los pueblos más pintorescos de la Ruta de las “Aldeias de Portugal”.

De su origen, que parece remontar a las primeras fijaciones de los pueblos celtas, subsiste una belleza impar que adviene de la harmoniosa coexistencia de los vales, mesetas extensas y de la sierra agreste. Bañada por las aguas cristalinas del Río Laboreiro, es una región muy peculiar y llena de microclimas que le confieren características únicas.

Además del pueblo de la Vila, lugar más central, Castro Laboreiro posee más de 40 lugares distribuidos por las “brandas” – en la meseta, a Noroeste da Vila – y por las “inverneiras” propagadas a lo largo de las dos márgenes del río Castro Laboreiro.

El rigor de las estaciones del año, lleva la populación de la sierra, aproximadamente en el siglo XVII (según algunos registros), a construir dos habitaciones que garantizaban el pastoreo del ganado y permitían la sobrevivencia humana en las condiciones atmosféricas de extremo: las “Brandas”, para el verano, y las “Inverneiras”, para el invierno.

Las “Inverneiras” se localizan en vales, o sea, en altitudes bajas, donde es más fácil subsistir en el rigoroso invierno. Al principio del Otoño, las personas bajan para la “Inverneira” permaneciendo ahí hasta marzo. Por esa época, suben para la Branda, donde hacen las siembras y donde pasan la mayor parte del año.

Hoy, en los pocos pueblos que mantiene la tradición, las personas sólo llevan los animales y algunos perteneces, al revés de antiguamente, en que las personas llevaban incluso muebles.

Las Brandas e Inverneiras son, sin duda, un elemento importante de la cultura de la populación de este Territorio. Esta “aldeia de Portugal” detiene un patrimonio valiosísimo que vale la pena conocer. Va por tierras de Laboreiro y déjese encantar por la magia de su Casco Histórico (link ou pop-up), por su Castillo (Link ou pop-up), por la Iglesia Matriz (Link ou pop-up), por el Aqueduto, por los muchos puentes romanos y medievales, por los riquísimos monumentos arqueológicos, donde se destacan las Mamoas, los Grabados Rupestres del Fieiral y la Necrópole Megalítica de la meseta de Castro Laboreiro. Y, si por felicidad, sentir, mientras pasea por las calzadas y calles llenas de historias, el aroma a pan recién hecho, descubra el “Forno Comunitário da Ameijoeira”, aún en utilización, donde estará por supuesto un tradicional pan de maíz acabado de cocer.

Aproveche y descubra la sabiduría de quien persiste en las tradiciones y los orígenes, dando vida a un pueblo que resiste al tiempo y a la voluntad de los tiempos.

Centro Histórico de Castro Laboreiro

Castelo de Castro Laboreiro

Igreja Matriz de Castro Laboreiro

Necrópole Megalítica do Planalto de Castro Laboreiro

Situada al inicio del Parque Natural de la Peneda-Gerês, la Branda de la Aveleira, en la feligresía de Gave, es un Pueblo espejo de la tipicidad de en la época en que el rigor de las estaciones de año obligaban a sus gentes a tener dos hogares – la “branda” para los Veranos y la “inverneira” para los Inviernos. Se en la estación de frio agreste las cumbres de la montaña quedaban inhabitables e interdictos al pastoreo, obligando los pastores a las zonas bajas – Inverneiras -, en Verano la populación se marchaba a los frescos pastajes, ocupando las residencias de Verano en la montaña, las llamadas Brandas, de la cual la Branda y la Aveleira es un peculiar ejemplo.

Actualmente recuperada en gran parte para la actividad turística, aquí puede apreciar las construcciones rústicas y de traza original de esos tiempos y aún disfrutar de una diversidad paisajística de cortar la respiración.

Atrévase a recorrer el trillo megalítico del pueblo, y déjese envolver por este ambiente único, recuperando después, las fuerzas con un naco del tradicional pan de maíz y una de las muchas iguarias de ahumados. ¡Un verdadero viaje a las culturas serranas que no va a querer perder!

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